1. Muchas ventajas... y algunos riesgos importantes.
Existen muchas formas de ver la red telemática conocida como Internet: un nuevo medio de comunicación de alcance mundial, una biblioteca universal, una zona de esparcimiento multimedia... pero nosotros vamos a optar en el caso de su uso doméstico por un símil que nos permita comprender su doble cara: positiva y -potencialmente al menos- negativa. Así pues pensaremos en Internet con una nueva puerta que construimos virtualmente en nuestra casa el primer día que nos conectamos.
Pero una puerta, además de para salir, también sirven para entrar. Y es ahí donde comienzan los peros de la Red: ¿qué entra en nuestra casa a través de Internet? No todo el mundo lo tiene claro, de hecho, muchos usuarios ignoran en realidad que tienen esa nueva puerta mal cerrada o directamente sin cerradura. Esto es especialmente grave al contratar servicios de banda ancha cada vez más potentes. Pero lo peor es que existe un desconocimiento social abrumador en cómo afecta esa desprotección de nuestros hogares a sus miembros más vulnerables: nuestros hijos. Porque no podemos olvidar que los niños usan ampliamente el ordenador (en algunos países hasta el 97% de los menores entre 9 y 16 años) y, si el ordenador dispone de conexión a Internet, estamos dejando a nuestros hijos en un entorno cuyos riesgos desconocemos.
Los peligros de la red admiten varias clasificaciones, pero si atendemos a las causas y consecuencias, podemos pensar en la siguiente:
- Riesgos por contacto con delincuentes o con personas no deseables (y aquí podemos incluir los pederastas o los casos de Ciberbullying que se traduce habitualmente como acoso a través del email).
- Riesgo por exposición a contenidos nocivos para la infancia (sean legales, como la pornografía, o ilegales, como la pornografía infantil, los de carácer racista...) que pueden ser solicitados (porque accedemos a ellos o no solicitados, vía spam). Estos contenidos pueden significar daños psicológicos e incluso físicos (como ocurre con el consumo de sustancias vendidas on-line).
- Riesgos económicos y legales , derivamos por ejemplo de los virus, de los fraudes e incluso por acciones propias que vulneren derechos como la propiedad intelectual o industrial.
- Riesgos derivados del abuso en la utilización, que en este caso pueden ser comunes con otros medios como los videojuegos, que generan problemas físicos (fatiga visual, problemas musculoesqueléticos...) o de otra índole (dependencia, aislamiento social...).
